Agresiones al personal de la salud en Argentina

1

Un estado de la cuestión.
Los resultados parciales de una investigación del OSINSA revelan que el 36% de los trabajadores de la salud en el país ha sufrido agresiones físicas, verbales o ambas en el 2014.

La violencia y agresión al personal de salud ha aumentado en los últimos años y se ha transformado en una preocupación en todo el mundo. Según la OMS, son amenazas o ataques en circunstancias relacionadas con su trabajo, incluyendo el trayecto entre el domicilio y el trabajo, con la implicación de que se amenace explícita o implícitamente su seguridad, bienestar o salud”. Por otra parte, la OMS señala, que un 25% de todos los incidentes de violencia en el trabajo se producen en el sector sanitario.

Este fenómeno tan preocupante, ha comenzado a estudiarse en todo el mundo.

Hay cifras que son alarmantes y están registradas sobre todo en países europeos.
En Gran Bretaña: una encuesta llevada a cabo por la BMA en el año 2003 revelaba que la mitad de los médicos sufrían algún tipo de violencia por parte de los pacientes: abuso verbal, amenazas, agresiones físicas. La mayor parte de esas agresiones no eran denunciadas. Los médicos generales, los emergencistas, psiquiatras y obstetras eran los más propensos a recibir agresiones, con un promedio de cuatro a cinco incidentes al año. Las razones eran la frustración por el tratamiento recibido, personalidades con antecedentes de violencia, influencia del alcohol y las drogas.

Una encuesta más reciente de la BMA refiere que 1 de cada diez médicos agredidos recibió ataques físicos (apuñalado, pateado, golpeado, mordido, etc)

Los paramédicos reciben el mayor número de agresiones: 1006 entre 2006 y 2007 en Gran Bretaña. Han reclamado el auxilio de la policía y el uso de chalecos especiales. En Australia la agresividad hacia los paramédicos es tan grande que muchos renuncian, especialmente a trabajar durante los fines de semana, cuando la influencia del alcohol sobre la población es mayor. Reclaman el uso de chalecos que los protejan de las armas blancas. El 80 % de los paramédicos en Suecia ha sufrido ataques durante su turno de trabajo.

El personal de enfermería registra cifras similares en todo el mundo. El 40 % de las enfermeras han sido agredidas mientras desempeñan su labor. El 79 % de las enfermeras de los Servicios de Emergencia han sido atacadas, 27 % con agresiones físicas. Las enfermeras que trabajan con pacientes psiquiátricos están entre las más victimizadas. Muchas de ellas consideran simplemente “que se trata parte del trabajo”

En España el aumento de la violencia contra los médicos ha determinado que se aprobase una ley que condena a 5 años de prisión al agresor. (En Madrid se registraron 1600 agresiones a médicos en el 2008). En Valencia los enfermeros han denunciado altísimas cifras de violencia: ocho de cada diez enfermeros son agredidos.

En Argentina, el Observatorio Sindical de la Sanidad Argentina realizó una consulta a más de 2.000 trabajadores de la salud de establecimientos públicos y privados distribuidos en las provincias de Buenos Aires, Santa Fé y La Rioja y el resultado fue que el 36% de los trabajadores de la salud en el país ha sufrido agresiones físicas, verbales o ambas en el 2014.
La consulta se realizó tanto en el sector público o privado y abarcó a todos los trabajadores de la salud, en todas las áreas de trabajo (enfermería, administrativa, etc).

Sector público o privado

En la tabla y el gráfico se puede observar que si se analiza el subsector público, el número es mayor. El 44% de los trabajadores ha sufrido alguna agresión de tipo física o verbal, mientras que en el ámbito privado el 30% de los encuestados declara haber recibido algún tipo de agresión.

Resulta llamativo que, pese a haber hecho la consulta en forma anónima, un 4% de los casos prefieren no contestar (Ns/Nc) la pregunta, lo que se evidencia más en el subsector privado (64 casos) que en el subsector público (29). Además de la mayor inestabilidad laboral en el ámbito privado, se podrían asociar otras causas, como la cobertura, los turnos y, en general, la atención del personal.

Áreas de trabajo

El personal de enfermería es, por lejos, el que, proporcionalmente, sufre mayores agresiones, que se convalidan con la cifra relativa del 42% de agresiones. Por su parte, el personal administrativo, tiene valores sensiblemente inferiores a los de enfermería, ya que suma un 22% del total de las agresiones declaradas. Como fuera señalado, en un informe anterior publicado en osinsa.web, la enfermería, por su contacto directo con los pacientes y/o familiares, es de las actividades más expuestas, ya sea por el trato en sus relaciones interpersonales, por tener que dar noticias que no cubren las expectativas de los familiares, y otras causas y, dentro de este agrupamiento, las que se desempeñan en los servicios de urgencia y de terapia intensiva son las que resultan más susceptibles.

En cuanto al personal administrativo, la violencia asistencial, se la relaciona con la asignación de los turnos, las demoras en los mismos, etc. causas más atribuibles a la organización de los establecimientos que al personal mismo.

Ya con valores sensiblemente inferiores, se ubican seguidamente, los técnicos, el personal de mantenimiento y el personal de cocina, lo cual se explica porque tienen poco o muy escaso contacto con los usuarios del sistema de servicios de salud.

Con esta investigación, que se propone continuar, extendiéndose a todo el país, el Observatorio Sindical de la Salud tiene como objetivo llamar la atención sobre esta grave problemática, que de ningún modo puede ser naturalizada. Justamente, esto sería lo más peligroso.

Referencias

José Carlos Muñoz Pascual* , Begoña Delgado de Mendoza Ruiz**, Adolfo
Romero Ruiz***, Juan Carlos Bermúdez Luque*, Francisco Cabrera Cobos**** Agresiones al personal de los servicios de salud .Enfermería Docente 2008; 89: 15-17
http://www.who.int/violence_injury_prevention/violence/interpersonal/en/WVguidelinesSP.pdf
Suserud BO, Blomquist M, Johansson I)Accid Emerg Nurs. 2002 Jul;10(3):127-35.Experiences of threats and violence in the Swedish ambulance service.
www.bma.org.uk